A pesar de que los datos son menos malos que los del año anterior, 580 muertos por accidentes laborales entre enero y junio es una cifra ciertamente preocupante. España cuenta con una legislación avanzada y con un servicio de inspección de trabajo cuya trayectoria es muy eficaz. La media de casi tres trabajadores que mueren cada día en el ejercicio de su actividad profesional supera con mucho los límites razonables, aunque una parte no desdeñable sean accidentes in itinere, es decir, a la ida o al regreso del centro de trabajo.