La primera ventaja es cumplir las exigencias del documento básico "DB-HR de protección frente al Ruido", el capítulo del CTE que establece la obligatoriedad de limitar el tiempo de reverberación del sonido en espacios interiores, de determinadas dimensiones, para conseguir una acústica óptima.
La segunda ventaja es mejorar sensiblemente el confort de las personas que usan estos espacios, especialmente si se trata de lugares de trabajo. Un techo con una elevada absorción acústica limita el ruido de fondo permitiendo una mayor concentración. Al mismo tiempo, una correcta atenuación del sonido protege la confidencialidad de las conversaciones. Finalmente, una buena combinación entre absorción y atenuación mejora la inteligibilidad, es decir, la posibilidad de escuchar y entender una persona sin esfuerzo o sin que tenga que elevar el tono de voz. Todos estos conceptos se ilustran claramente en el site, que además incluye un simulador de tiempos de reverberación, varias referencias de proyectos arquitectónicos donde los techos Armstrong han aportado la solución estética y acústica apropiada y una amplia gama de productos que permiten cumplir con seguridad las normas del CTE.
Fuente: Armstrong
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